Después
de analizar la lectura antes mencionada en la asignatura de evaluación para el
aprendizaje en cuarto semestre de la licenciatura en educación preescolar podemos
rescatar diferentes puntos que consideramos importantes en nuestro proceso de
formación docente, dichos puntos hablan de la aplicación del método hermenéutico
para asegurar la validez y la confianza en el proceso de evaluación del
aprendizaje centrado en el aprendiz.
Los
enfoques cuantitativo y cualitativo orientan todo su esfuerzo, para evaluar el aprendizaje,
hacia el perfeccionamiento de técnicas e instrumentos de medición elaborados
por el evaluador asegurando la validez de los mismos en términos de precisar el
rasgo del aprendizaje que se pretende medir y controlar y posibilitar su generalización.
Una
de las principales características del método hermenéutico es la de ser un proceso
social e investigativo centrado en el aprendiz, construido, compartido y desarrollado
a través de la experiencia intersubjetiva asociada a los procesos inteligentes,
de pensamiento, conscientes, afectivos y emocionales; y enmarcado por las
interrelaciones existentes entre el conocimiento y el aprendizaje.
De
esta forma la validez se convierte en algo con mayor peso al considerar factores
que otros métodos no tienen en cuenta como las cuestiones sociales, económicas,
geográficas y emocionales del aprendiz pues al tratar con seres humanos es
común que los estados y formas de ser o pensar estén en constante cambio y
evolución pues somos seres cambiantes.
Como
conclusión aunque es muy completo este método debemos tener en cuenta el
trabajo que implica implementar un método como este pues se deben de considerar
factores importantes para su veracidad que se consiguen mediante el dialogo e
instrumentos muy precisos de acuerdo a las características de las personas que
se consideren.
Entrevista Ángel Díaz Barriga
De
acuerdo con la entrevista que se presentó de Ángel Díaz Barriga estamos a favor
ya que, la evaluación hoy en día en México es muy cara y gastan mucho en pruebas
que no se muestran resultados satisfechos por partes de los alumnos.
Estamos
de acuerdo que los resultados obtenidos de las evaluaciones no debemos culpar a
los profesores y a los instrumentos de evaluación. Muchas veces los resultados
son presentados a la prensa y estas se encarga de poner en mal a los alumnos
juzgando sin saber el porqué de esos resultados, así mismo los encargados de
diseñar dichos instrumentos de evaluación aplican los mismos y muchas veces no
hay estimulación para mejorar los conocimientos de los alumnos y por ello que
los resultados por partes de los alumnos siempre no son satisfechos. En México
tiene la perspectiva de obtener recompensa por todo lo que gastan en las
pruebas económicamente y no buscan buscar solución para brindar una educación
de calidad.
Como
menciono Díaz Barriga, el problema es reducir el trabajo educativo a un problema
o perspectiva económico, el trabajo educativo tiene la función de formar ciudadanos,
formar en valore, formar un individuo para su plenitud, promover el aprendizaje
y hacer una persona productiva.
No
debemos de ver la evaluación como un instrumento para ser sancionados, si no
para plasmar nuestros conocimientos y que los maestros se den cuenta de los conocimientos
que poseen y cuales les hace falta estimular más.
Como
bien sabemos los resultados obtenidos también depende mucho del contexto en el
que el alumno se desenvuelve, no podemos exigir buenos resultados a los alumnos
que no cuentan con los recursos tanto económicamente como en materiales, por
ello los alumnos que su contexto familiar y social es de bajos recursos no
logran sacar buenos resultados en las evaluaciones.
En
México debe de existir un cambio y prepararnos para brindar educación de calidad
y que los resultados obtenidos en las diferentes tipos de evaluaciones sean
satisfactorios.
Entrevista a César Coll
De
acuerdo al punto de vista de César Coll estamos de acuerdo en que la
evaluación se utiliza como instrumento
fundamental de mejora, de monitoreo del sistema educativo y, en particular, de
las decisiones de cambios curriculares. La evaluación de rendimiento es uno de
los elementos que puede aportar información interesante para su monitoreo y
pilotaje, pero no se puede confiar toda la mejora del curriculum a los
resultados de la evaluación de rendimiento, porque éstos nunca te dicen las
decisiones que tienes que tomar. La interpretación que se hará de los
resultados, las propuestas de cambio y “mejora” curricular, dependerán de cómo
se entienda la función de la educación escolar y el para qué debe de existir
determinado aprendizaje.
La
evaluación externa tiene esencialmente un sentido de rendición de cuentas o de
control, pero difícilmente puede tener una función de mejora de los procesos de
enseñanza y aprendizaje.
Las
evaluaciones de rendimiento suelen responder, más que a una lógica pedagógica,
a una de rendición de cuentas o de control social; aunque a veces se confunden
ambas lógicas.
César
coll menciono quien en realidad tiene la responsabilidad última de supervisar y
controlar el funcionamiento del sistema educativo no es el profesorado, sino el
conjunto de la sociedad. La sociedad tiene derecho a conocer cuál es el
rendimiento del sistema educativo y si lo que se invierte en el sistema conduce
o no a obtener los resultados deseados. Las evaluaciones internas, las que hace
el profesorado, sí son censales; y así debe ser, pues responden a una lógica
pedagógica, porque son un instrumento fundamental de regulación de los procesos
de enseñanza y aprendizaje, y proporcionan al profesorado las informaciones
necesarias para ayudar, o al menos intentar ayudar, a todos los alumnos y
alumnas, sin excepción.
De acuerdo al análisis de esta lectura
llegamos al acuerdo de que como equipo, coincidimos con la autora y la idea planteada
en el texto, al mencionar que el examen en su aplicación ha pasado de ser un
instrumento del docente, para convertirse en un instrumento contra el docente,
ya que se han elaborado exámenes como PISA y EXANI-I a nivel nacional e
internacional que se han utilizado para evaluar a niños y jóvenes de educación básica,
que con un análisis importante de dichas pruebas, se llegó a la conclusión que
algunos de los reactivos y contenidos que se abordan en dichas pruebas no son
acordes a lo que se está enseñando en el aula.
En
otro punto en el que coincidimos con lo expuesto por la autora es en el hecho
de que en cuanto a contenido y estructura de los exámenes masivos a nivel
internacional y la situación en la que se encuentran los exámenes realizados en
México, es fácil identificar algunas tareas pendientes en materia de
construcción de pruebas como las mencionadas por la autora como la importancia
que tiene el que pruebas como el EXANI1, que de acuerdo con los documentos que
las sustentan evalúan habilidades, empiecen por definir, de manera
independiente al plan de estudios, qué entienden por habilidades y en qué
consisten las habilidades que se pretenden medir, así como que los exámenes
masivos a nivel nacional deberían presentar conceptos estructurantes propios,
diferentes a los de los planes y programas de estudio, que ofrezcan un nuevo
concepto y teoría de evaluación y aprendizaje, como también que los exámenes
nacionales diversifiquen el formato de sus reactivos e incorporar procesos
cognitivos, que demanden también procesos de pensamiento más complejos para una
aplicación y reflexión de lo aprendido, que las pruebas aplicadas en México necesitan
de un sustento teórico-metodológico, acorde con las tendencias actuales a nivel
internacional, además que las pruebas nacionales tendrán que incluir nuevos
enfoques que retomen los avances existentes con respecto a la teoría cognitiva
para la elaboración de test, con el fin de identificar los procesos y actitudes
necesarios para el aprendizaje, todo esto con el fin de aspirar a contar con un
sistema de evaluación, y por ende un sistema educativo, acorde a las tendencias
teórico-metodológicas que a nivel internacional se están operando en materia de
evaluación del aprendizaje.